Se ha ido la flor más linda de mi vida…

Muchas y muchos se habrán extrañado por mi ausencia. Recién hoy puedo sentarme a escribir, después de masticar el dolor que me produjo la partida de mi madre. Prefiero recordarla con la risa fresca, su humor a toda prueba, su resistencia frente a todas las adversidades y su estirpe gallega. Se fue un clavel rojo. …